La toracocentesis extrae líquido del espacio pleural, aliviando síntomas y ayudando en el diagnóstico de la causa subyacente. Se realiza con anestesia local y guía por imagen. El líquido se analiza en laboratorio para diagnosticar infecciones, insuficiencia cardíaca, cáncer u otras enfermedades. La monitorización post-procedimiento es esencial para detectar complicaciones como neumotórax o infección. Este procedimiento proporciona alivio inmediato y es crucial para la evaluación médica precisa.