La neumonía es una infección pulmonar tratada según su causa, con antibióticos para bacterias y antivirales para virus. En casos graves, puede requerir hospitalización. Seguir el tratamiento completo y monitorear los síntomas es esencial para evitar complicaciones. La prevención incluye vacunación y buenas prácticas de higiene. Consultar al médico rápidamente ante síntomas graves puede ayudar a un diagnóstico y tratamiento oportuno, mejorando las perspectivas de recuperación.