El examen de mamas detecta bultos o cambios indicativos de cáncer de mama. Incluye autoexámenes mensuales y exámenes clínicos anuales por un médico. El autoexamen ayuda a familiarizarse con los senos para identificar cambios, mientras el examen clínico detecta anomalías no visibles. Las mamografías complementan estos exámenes para la detección temprana en mujeres con factores de riesgo. La detección precoz aumenta las posibilidades de tratamiento exitoso y supervivencia.